TERAPIA ZEN

¿Es el Zen igual o diferente a la Psicoterapia?
¿Es la relación maestro – estudiante semejante a la del terapeuta con el paciente?
Existen  semejanzas y diferencias. El Zen contribuye a que el estudiante supere su confusión e ignorancia y deje de sufrir, es se logra cuando descubre su naturaleza original y realiza Bodhi. Se puede decir que la psicoterapia trata de aliviar o sanar conflictos internos, confusión, contradicciones y desesperanzas, etc. En esos aspectos se parecen. Lo que las hace muy diferentes es el grado, la profundidad y duración de esa claridad. La psicoterapia no propone la existencia de una naturaleza original, tampoco nos habla de un despertar espiritual. Trata de ayudar y contribuir a que esa persona se estabilice, logre madurar y maneje sus problemas y conflictos de manera adecuada. Cuando tiene éxito, la persona se vuelve más feliz y hasta más sabia. Los métodos y teorías en psicoterapia son tan variados, como los problemas de las personas. Los terapeutas pueden haber recibido clases, explicaciones y algún entrenamiento con pacientes. Nadie se pregunta si el terapeuta ha superado sus propios problemas, si su entrenamiento lo habilita realmente para lograr los objetivos con que se anuncian o presentan al mundo. En no más de 5 años, en un ambiente universitario, en medio de ese escenario surgen por cientos los psicólogos clínicos, sin que existan acreditaciones que resguarden al paciente. En USA se be tener una Patente o Licencia. Un entrenamiento a nivel de maestría o doctorado. Esto supone entre  6 a 10 años de formación. En latino América, eso no sucede.
¿Cómo aborda el Zen los problemas personales de un estudiante?
En el Zen se enseña a ignorar todo lo que aparezca en la mente: ideas, recuerdos, temores, sentimiento noble, agresivo, ilusiones, imágenes y experiencias visuales.
Las causas y condiciones y causas y consecuencias son numerosas y complejas.
Por tanto no es fácil llegar de manera directa a las causas de los problemas.
Se dice, “ si no puedes averiguar la causa, para qué te preocupas? El Zen no se dirige de manera directa y específica hacia los problemas y sus causas. Es raro que un maestro analice una situación particular o personal. El maestro más bien deja que el estudiante plantee su dificultad o lo que le sucede. Se opta por que el estudiante indague y logre sus propias alternativas y soluciones. Así descubre que sus problemas son consecuencia de sus apegos a situaciones, recuerdos o hábitos. El origen de todo es su adherencia a la idea y apego a una entidad separada, ego, yo. La persona es la propia creadora de lo que la hace sufrir, enojas o deprimirse. Este entrenamiento le permite entender sus inclinaciones, sus actos, juicios, formas de entender y relacionarse con él mismo y con los demás.
Formas de Práctica


1.      Práctica sin Método
Las palabras de 6ª Patriarca, “sin pensar ni en bueno o malo,  ¿Dónde está tu mente en este momento? Esta práctica se conoce como “iluminación  silenciosa” del Zen Soto. El estudiante está atento, dándose cuenta de sus pensamientos cuando aparecen, pero no responde a ellos. Con el tiempo los pensamientos disminuyen y cierta sabiduría inicia su aparición.


2. Práctica con Método
La práctica con un método se basa en contar las respiraciones, un koan o un hua tou. El estudiante ignora los pensamientos dolorosos pero dirige su mente hacia su método, así su mente se centra, focalice hasta que el propio método (koan, huatou) desaparecen y la sabiduría se manifiesta en plenitud.
Los objetivos son iguales: el meditador comprende que sus problemas, su intranquilidad e inestabilidad está fuertemente enraizada en él mismo, creada y mantenida por un ego ilusorio. Para el Zen, las explicaciones y análisis no son necesarios. No se preocupa por lo que el ego produce, proyecta, sino por la existencia misma de una ilusión. Es el productor, no el producto donde se centra el Zen. El psicoterapeuta dialoga, trata de averiguar que sucede en la mente del paciente. Ambos desean y aspiran entender esos problemas. En el Zen ese tipo de conversaciones no tienen lugar. El terapeuta trata de explicar los problemas asociando molestias y síntomas con un modelo de teorías en las cuales él fue entrenado. Eso no siempre logra resultados posiblemente debido a las diferencias e historias, formas de vida, aprendizajes, maneras de reaccionar ante esos sucesos de cada persona. Casi siempre el terapeuta se siente seguro de sus teorías, lo que analiza e interpreta. Supone y cree en su objetividad, lo cual no siempre es correcta.
La ciencia no abarca aspectos que el Budismo conoce muy bien y que durante más de 2000 años ha verificado de manera práctica o, “empírica”. La psicología no utiliza principios como la causalidad del karma, los 8 niveles de conciencia, ni han creado un sistema como los 6 paramitas ni el Sendero Óctuple. El Zen no trata con una entidad llamada personalidad. Al estudiante se le entregan los métodos, se adiestra en como practicar y debe ser el mismo quién aprenda a resolver sus dificultades. Evidentemente que existen personas y problemas a los cuales el Zen no puede dar solución. Si alguno está en tratamiento, luego de practicar siente alivio y cierta felicidad por haberse sentado en el cojín. La terapia tiene buenos resultados,  aunque sus fracasos y resultados parciales no han sido muchas veces investigados. El Zen, siendo beneficioso no atrae a todas las personas. Sentarse cada día, hacerlo por años no atrae a todos. Quienes si lo hagan y es cosa de ver la cantidad de grupos formados en todo el mundo, podrán dar testimonio de lo que sucede tras un tiempo de meditar.

MUNDO DEL EGO: 8 CONCIENCIAS FUNCIONES Y RELACIONES:
 CONCIENCIAS
·         1. VISION           .………. ………..   OJO
·         2. AUDICION      . ……..  ………… OIDO
·         3. OLFATO            .……..   …………NARIZ
·         4. GUSTO            ..………  …………LENGUA
·         5. TACTO            ...……… …………CUERPO
·         6. MENTE           …………................ CEREBRO                        
·         7. EGO                 ……..  …………   IDENTIDAD
·         8. CONCIENCIA  BASE…...…….. SEMILLAS DEL KARMA
·         9. CONCIENCIA PURA RELACIONES FUNCIONALES DE LAS 8 CONCIENCIAS
LAS 8 CONCIENCIAS Y LAS 4 SABIDURIAS
·        8ª  Conciencia: Sabiduría del Gran Espejo Redondo
·         7ª Conciencia: Sabiduría de la Naturaleza de la Igualdad
·         6ª Conciencia: Sabiduría de la Maravillosa Observación
·         5 Conciencias: Sabiduría de la Perfecta Acción sutil

DESCRIPCION DEL TRIKAYA:
DHARMAKAYA, SAMBHOGAKAY, NIRMANAKAYA
·        Duración Temporal
·        Forma Física y Dimensiones
·        ¿Cómo puede ser Percibido?
·         Buda que lo Representa

LA MENTE QUE DISCRIMINA
   Si uno desea ver las cosas con claridad, deberá apartarse del “pensador” y dejar que todo vaya y venga libremente. Como seres vivientes, todos poseemos esa maravillosa herramienta:
la “Conciencia Discriminativa” o “Mente Racional”.
·        Es este aspecto de la conciencia lo que determina nuestros gustos o desagrados, lo que separa al sujeto del objeto, analiza problemas, discrimina entre lo grueso y tosco, lo suave y sutil.
·        Este aspecto de nuestra mente puede llegar a ser muy dominante, al punto que lo confundamos con nuestra propia identidad.
·        Debido a que es una herramienta y dispositivo esencial, nos volvemos dependiente de esa función, y casi nunca dejamos de utilizarla en beneficio de otra herramienta más sutiles y profundas. Nuestro accionar se ha convertido en un “martillo”, adherido a nuestra mano, que nos impide actuar con suavidad, atender a aspectos sutiles de la vida de los demás, nuestros hijos, cónyuges, amigos o colaboradores. Vamos golpeando, tratando duramente aquello que a lo mejor, lo que desea es una caricia, una consideración, un simple ser aceptado. Luego nos preguntaremos por qué no somos  aceptados, estamos siempre luchando, enfrentado la vida con demasiado rigor y sin descanso. ¿Por qué no soy feliz ni hago feliz a los demás? El Budismo nos enseña a dejar el martillo. A “desligarnos del pensador”, a comprender al que “sostiene en martillo”,  liberando nuestra mente, lo cual parece ser algo simple y sencillo, pero que en verdad no lo es. Es posible que muchos crean que el Budismo, el lama, el maestro nos ayudará a dejar y corregir nuestros hábitos mentales. La tarea de identificar y reconocer al que tiene el martillo, es trabajo propio, personal. Dado que discriminar
es uno de los aspectos de la mente que primero aprendemos a utilizar para relacionarnos con el mundo, los seres, las situaciones y las cosas. El Budismo se interesa más en el que “piensa” que acerca de “cómo pensamos acerca de las cosas”. Si la “mente racional”, el “martillo” se puede debilitar, la verdadera función de meditar es reconocer quién usa la herramienta, cuando usarla y cómo dejarla de lado. No tratamos de impedir los pensamientos, sentimientos y emociones. El punto central es el “desapegarnos” de las cosas, volvernos libres e  independientes. Nuestra tarea es lograr expandir y ampliar nuestra conciencia, nuestra  comprensión, no limitarla.  Para ello existen sencillos métodos: contar respiraciones, seguirlas,  o decir suavemente “MU”. Ocuparemos la parte discriminativa de la mente, mediante una actividad  simple y nada de sofisticada: “focalizar sin focalizar”. En el Aikido, Tai chi, Yoga, Meditación Shamatha, Vipassana lo hacemos, recuperando energía, utilizándola de manera balanceada: dando y recibiendo.  

SEMINARIO: Terapia Transpersonal en un Contexto Budista Zen
TEMARIO

  1. Relación del Budismo y las corrientes Humanistas - Transpersonales.
  2. Principios de Psicología Budista: Los 5 Skandas, manifestación y vacuidad.     Mente y pensamiento. 8 tipos de conciencia, conversión de esas conciencias en 4 sabidurías. Emociones disruptivas (venenos ), emociones positivas  ( antídotos )
  3. Transpersonalización: Originación del ego y la 7ª conciencia,  funciones del ego: aceptación, rechazo, ignorancia,  proyección. Doctrina del no-ego, ego iluminado. Iluminación falsa y verdadera, pruebas de iluminación, relatos de experiencias, cambios personales luego de la iluminación. Contexto Budista: Enfermedad y sanidad: dukka y nirvana. Modelo de Salud Mental: los 6 Paramitas.
  4.  Setting Terapéutico: modo de entrevistar, aquí y ahora verdadero.Centración, meditación, atención plena, darnos cuenta (mindfulness- awareness).
  5. Aquietamiento mental, meditación, insight y claridad (koan)
  6.  Aplicaciones: manejo de la ansiedad, enojo, agresión, vacío personal, auto control, integración, crecimiento, creatividad, liderazgo efectivo, creación de equipos, coaching, asesoramiento.